sábado, 11 de abril de 2015

[Extrarradio] Bar Vader (Getafe)

Plaza de las Estalactitas s/n - Sector 3, Getafe (Madrid)
Día y hora de la visita: 10 de abril (viernes), 20:45 - 21:15 aprox.

[Tenemos varias entradas por publicar, pero un descubrimiento como éste hay que compartirlo. Hacía tiempo que debíamos una visita al Bar Vader, pero tiene unos horarios un poco raros y lo habíamos ido dejando para más adelante. Y esta tarde, después de la parada obligatoria en Gotham Central* para recolectar las novedades, hemos aprovechado que veníamos en coche para pasarnos por allí.]


Primero, la zona. El Sector 3, aunque parezca algo sacado de Los Juegos del Hambre, es una zona residencial de Getafe. Sí hay bares y tal, pero lo que más hay son adosados. El Bar Vader está en una pequeña plaza entre chalets, un poco escondido para llegar con el coche, pero venimos preparados: en Gotham Central nos han dado una tarjeta con el camino indicadito, así que llegamos enseguida (está un poco retirado de la estación de metrosur de Conservatorio, aunque son menos de 10 minutos, creo).

Llegamos a la placita, que está un poco en desnivel, pero hay rampa para poder bajar el carro. Parecen todos los negocios cerrados, pero oímos jaleo de un bar, y nos acercamos a ver. No es el que buscamos, pero el Bar Vader está justo al lado. Hay un escalón en la entrada, y tiene doble puerta, como los pubs, lo que me escama un poco (a saber dónde nos estamos metiendo... espero que la música no esté muy alta!). Miedos infundados. Entramos, y F se queda parado con el carro detrás de mí. Tiene los ojos como platos, y no sabe a dónde mirar. La decoración es espectacular y, conociéndole como le conozco, ahora mismo tiene que estar sufriendo un poco de síndrome de Stendhal.

Panorámica del bar.

Mientras él flipa, yo hago un repaso del sitio en general. Las mesas son grandes, y no es de extrañar: se pueden pedir prestados juegos de mesa en la barra, así que se necesita espacio para desplegar los tableros. Hay espacio de sobra para dejar el carro al lado de la mesa, y aunque el sitio es bastante grande, no hay muchas mesas, así que no agobia nada.

Elegimos la mesa de al lado de los dardos, en el rincón donde están las estanterías con cómics. Yo me pido una tónica (conduzco y Nora aún no ha cenado), y F se ronea eligiendo algo rico de la lista de cervezas. La carta tiene imágenes de 13 Rue del Percebe y de Calvin y Hobbes. Las pipas están en un bol que tiene Yoda entre las manos. Nora le ha hecho gracia al muchacho del bar (la hemos vestido para la ocasión**) y nos ha prestado un Walter White cabezón para que ella juegue. Este sitio es amor.

Rinconcito acogedor.

Pero centrémonos. El horario es un poco raro para venir con carro: de jueves a domingo de 20:30h a cierre. Se llena a eso de las 22:30h. La carta tiene sobre todo bebidas, y algo de comer, pero muy poco (perritos y sándwiches). Hay un par de cócteles, combinados, cervezas y gintonics. La verdad es que, teniendo en cuenta el rollo del bar, me parece más que suficiente.

Momento baño. En la puerta están Ryu y Chun Li hechos en hamabeads, y me parece una monada. Los baños son pequeñitos (y sin cambiador, pero vamos, habría sido raro si lo tuvieran) pero funcionales. Aprovecho para ver esa parte del bar. Hay una pantalla donde salen los vídeos de la música que suena: al principio es música celta, pero antes de irnos suena Muse. Hay un mural gigante de personajes de cómic, y tantas cosas más que me pierdo en referencias. Me encanta. Intento hacer fotos a todo, pero es demasiado. Y Nora empieza a protestar: todo muy bonito, ¡pero ella no puede llevarse nada a la boca!




Como hacer malabares con gatos, señores.

Va llegando gente; algunos se ponen a hablar con el muchacho del bar, y otros cogen un juego y empiezan una partida. Nora está fastidiosa porque tiene hambre y muuuucho sueño, así que le voy dando de cenar mientras pedimos otra ronda y unos perritos. La verdad es que no esperaba nada de los perritos y me sorprenden gratamente. F se ha pedido una cerveza negra y está cada vez más gracioso, aunque no creo que se haya dado cuenta aún.

Nora ya no puede más. Es su hora de dormir, y hay mucha luz y no le hacemos caso. Bastante ha aguantado, la pobre. Terminamos la segunda ronda, y nos apuntamos el sitio para volver con más tranquilidad (la música no está muy alta, ¿quizá podríamos ir con Nora ya dormida?). Sea como sea, ésta es nuestra primera visita, pero seguro que no es la última.

Amor al píxel.


Experiencia global:
3'5 de 5 corazones del Zelda
Me encantó, lo pasé genial, la música está perfecta para poder hablar, F me dio mucha envidia con las cervezas... pero era muy tarde para Nora. Con algo más de planificación, esto puede subir cómodamente a un 4 o 4'5. ¡La próxima vez estaremos preparados!

Resumen de accesibilidad (puntuaciones 1-10)

Horario: 3. Lo único malo. Jo.
Acceso: 7. Está escondido y la placita tiene un desnivel, pero se salva con rampas. El bar tiene un escalón al entrar y doble puerta, lo que puede hacer un poco complicada la entrada si va una persona sola con el carro.
Movilidad en el interior: 9. Una vez superado el escalón de la entrada, se puede acceder con el carro a casi cualquier parte del bar.
Espacio para el carro: 9. El sitio es amplio y no está nada abarrotado.
Baño: 6. El baño es bastante pequeño. No tiene baño de minusválidos.
Carta: 6. El conductor designado se va a aburrir un poco, pero el resto puede disfrutar un montón. ¡Cerveza! :D

* La tienda de cómics estrella en Getafe. Habrá entrada, F y yo somos fans!

** he intentado encontrar imágenes en internet de la camiseta de Nora, pero no hay manera. Así que, bonus track borroso:

¿Os he dicho lo de los malabares con gatos? Pues eso.

miércoles, 1 de abril de 2015

Cafetería-Librería Italiana

Corredera baja de San Pablo, 10 - frente al Teatro Lara
Día y hora de la visita: 7 de marzo (sábado), 15:00 aprox.


Después de comer en Con 2 Fogones, y aprovechando que hace un día fantástico (ah, esa primavera breve febreril... poco sabíamos la que se nos venía encima), damos un paseo hacia una de nuestras zonas favoritas: el Barrio Comiquero. Dedicaremos un monográfico a esta zona de Madrid en el futuro, pero de momento os diré que ir de tiendas de cómics es uno de nuestros pasatiempos favoritos, y casi siempre acabamos con más de un tesoro en la cesta del carrito.

Hay varias cafeterías por la calle del Pez y por la Corredera Baja de San Pablo, pero normalmente doblan como restaurantes/bares, y a las tres de la tarde están de bote en bote. Sin embargo, uno de nuestros lugares imprescindibles está vacío y esperándonos. Es la Cafetería - Librería Italiana, donde solemos hacer parada obligada en las tardes de cómic. Y hoy es la primera vez que vamos con Nora, así que a ver qué tal...

Primero, para entrar hay un pequeño escalón, aunque es bastante salvable. Una vez dentro, las mesas son amplias, y aunque algunas no tienen hueco para un carro a su lado, hay suficiente espacio como para dejar el carro cerca. No hay muchas mesas, pero hay dos "comunes", alargadas, para sentarte a tomar algo sin ocupar una mesa entera. Y nosotros, al estar vacío, tenemos doble suerte: la "terraza" está libre :D

Pseudoterraza de primavera. Un lujo.

Paso por el baño, para verlo con esta nueva perspectiva. Hay un escaloncito de un salón a otro (muy bajito), y otro más para entrar al baño, que es un poco miniaturesco. No hay cambiador, pero al menos es más accesible que los baños de los otros sitios en los que hemos estado hoy. Mi recomendación: para una urgencia, cambiar al cachorro o a la cachorra en los baños del Corte Inglés (o de la Fnac... que supongo que tendrán cambiador, pero la verdad es que aún no me he fijado... me lo apunto).

Vuelvo a la mesa y Nora se acaba de despertar, así que me coloco el fular multiusos para darle de comer, que después del (bendito) siestón que se ha echado tiene que tener un hambre de loba. Hay espacio suficiente para darle el pecho a Nora cómodamente, las mesas no están demasiado pegadas entre sí (esto, que parece una obviedad, no lo es tanto; ya os contaré). La carta está genial: cafés de distintos tipos, tartas, picoteo... F pide la tarta de pera y ricotta, y dos capuccinos.

Mientras damos buena cuenta cada uno de lo que nos toca, la cafetería se va llenando. Antes de que Nora termine de comer, las mesas normales están llenas, y hay gente en las alargadas. ¡Parece que hemos tenido suerte de llegar en el momento justo! Llegan también una pareja con un niño de unos dos o tres años, con carro, y pueden dejarlo a un lado sin problema (un poco separado de la mesa, pero no muy lejos).

Estábamos tan a gusto que nos hicimos una buena sesión de fotos, de las cuales una ha servido como base para la cabecera del blog, gracias a las manos mágicas de F con la edición de imágenes.

Experiencia global:

4'5 de 5 corazones del Zelda :D
La verdad es que es un sitio genial. Le falta ser algo más accesible, pero es muy acogedor, y todo lo que tienen está rico. Es uno de los sitios en los que pensaba cuando se me ocurrió la idea del blog, y bajo esta nueva luz ha cumplido con creces.

Resumen de accesibilidad (puntuaciones 1-10)

Acceso: 6. No tiene rampa, pero sólo tiene un escalón para acceder al interior.
Movilidad en el interior: 7. Hay un escalón para acceder a la barra, pero es muy bajito. Aparte, dentro del sitio no hay tantas mesas como para no poderse mover con facilidad con el carro.
Espacio para el carro: 7. Puede que justo al lado de la mesa no puedas dejarlo, pero, si no, se puede dejar el carro suficientemente cerca (no es muy grande y tampoco está muy abarrotado de mesas, hay hueco).
Baño: 4. El baño es bastante pequeño y se accede con otro escalón. No tiene baño de minusválidos.
Carta: 9. Es para ir varios días y probarlo todo hasta que encuentras tu tarta superfavorita.

lunes, 23 de marzo de 2015

Con 2 fogones

C/San Bernardino, 9 - Traseras de Plaza de España / Princesa
Día y hora de la visita: 7 de marzo (sábado), 14:00 aprox.



Venimos dando un paseo desde Argüelles, por Princesa. Recordamos que por esa calle había un par de sitios chulos para comer y decidimos probar suerte (aunque con Nora en el carro no las tenemos todas con nosotros). Las aceras son estrechas y no hay muchos pasos de cebra, pero por la zona hay un par de objetivos futuros del blog, así que la revisitaremos en el futuro.

Aparece Con 2 fogones, el restaurante donde mis queridas mujeres me invitaron a cenar en mi despedida de soltera. Con el recuerdo endulzándome la memoria, insisto en entrar, y cruzo los dedos mentalmente para poder comer ahí. Salvamos el escaloncito de la entrada con cuidado de que Nora no se despierte, y entramos.

F me mira, incrédulo. El sitio no está muy lleno, pero su sentido arácnido del espacio le dice que apenas vamos a poder movernos con el carro. A la entrada hay una barra grande, y entre la barra y unas pocas mesas sólo queda un pasillito estrecho para acceder a las salas interiores. Yo digo que el carro entraría, pero no nos hace falta probarlo, porque cuando decimos que somos dos con carrito (y sin reserva), nos ponen a la entrada, en un sitio perfecto.

El que no fuera accesible al entrar ya me da una pista, pero decido preguntar por el baño de todas formas. Imposible ir con carro: está bajando un tramo de unos 20 escalones bastante estrechos, y es pequeñito y sin nada que se parezca a un cambiador.

Las mesas son pequeñas pero, aunque al principio pienso que me sentiré un poco encajonada, la verdad es que estamos muy a gusto. Aunque no lo usamos, sabemos que tiene wifi. Y además hay un enchufe accesible cerca de nosotros y puedo cargar un poco el móvil, así que estupendamente.

La comida, buenísima. Pedimos un entrante y un plato cada uno, y acabamos bastante llenos. Como queremos tomar el café en otra parte, nos saltamos el postre (pero tienen una sección de postres bastante apetecibles, y el restaurante abre de 8:00 a 2:00).

En fin, que aunque en principio no parecía la mejor elección para ir con Nora, ha resultado ser todo un acierto, y nos marchamos con muy buen sabor de boca.

Y Nora durmiendo como una bendita. Maravilloso.

Experiencia global:
3'5 de 5 corazones del Zelda
Aunque mi experiencia estuvo genial, tuve mucha suerte de que Nora estuviera frita. Si hubiera estado un poco pesada la cosa se habría complicado bastante.


Resumen de accesibilidad (puntuaciones 1-10)

Acceso: 4. No está adaptado pero el escalón es salvable.
Movilidad en el interior: 3. Muy limitada (y entre salita y salita hay escalones, además).
Espacio para el carro: 5. Hay mesas que sí que tienen, pero hay que ir pronto, o reservar mencionando que vas con carro.
Acceso a baño: 0. Tramo de escaleras.
Carta: 8. No tienen cafés especiales, pero tienen bastantes postres que se pueden convertir en meriendas deliciosas.
Wifi: Sí.